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martes, 29 de septiembre de 2009

General gritó CAMPEÓN


El General del “Facha” Caloni derrotó por penales a Piamonte en la final del torneo Apertura y se aseguró un lugar en la final absoluta. El “Lechuga” Peiretti, goleador del campeonato volvió a mojar y convirtió su gol número 21 en la temporada.

Después de mucho esperar, la Liga San Martín tiene un nuevo campeón del Torneo Apertura. El General del “Facha” Caloni, derrotó por penales a Piamonte. El partido había terminado uno a uno con goles del goleador Peiretti para los de San Martín de las Escobas y el “Tractor” Belletti para el “Albo”.

Quizás a muchos no lo convenza la forma que tiene Piamonte de jugar al fútbol. Otros diran que General no fue partícipe de la segunda rueda. Pero en la final del Apertura se enfrentaron los dos conjuntos que hicieron mejor las cosas durante esta primera mitad del año y por acumulación de merecimientos llegaron a esta definición.

Con un buen marco de público, si bien por causa de horario no asistió la gente que normalmente asiste a una final de esta envergadura, se calentaba desde el comienzo lo que al final iba a ser toda una fiesta pintada de negro y blanco.

Es que el conjunto de Caloni salió ganando prácticamente desde el vestuario. Piamonte, un equipo al cual es muy difícil entrarle en defensa, fue sorprendido cuando solamente se jugaban dos minutos de juego. Un desborde de Pablo Brochero terminó con un centro al segundo palo para que el goleador del torneo, Marcelo Peiretti, convierta su gol número 21 en la temporada y haga estallar al público del General.

El “Albo” pareció haber sentido el golpe de knockout y quedó sin respuestas por un largo período de juego. General era más y manejaba los tiempos del partido.
Los del “Facha” Caloni no bajaron los brazos, a pesar de estar en ventaja, y siguieron buscando aumentar el marcador. Se jugaban diez minutos de la primera etapa y un contragolpe del General quedó en los pies de el “Lechuga” Peiretti, pero el disparo del goleador se fue por arriba del travesaño.

Emiliano Banchio era el encargado de manejar los tiempos y de armar los ataques del conjunto de la ruta 34. El ex Atlético Sastre se movía con libertad por todo el centro de la cancha y era un arma letal a la hora de atacar.

El cronómetro marcaba 13 minutos y Peiretti estuvo a punto de marcar su gol número 22. Guri desbordó por la derecha y le metió un preciso centro a su compañero de ataque, pero el “Luchuga” cabeceó de manera forzada y el balón se fue por encina del travesaño.

El “Albo” seguía sin hacer pie en el campo de juego y no le encontraba la vuelta a un partido que se le había presentado como anormal y le había cambiado el planteo desde el comienzo. Falappa insistía para que tomen al 10 del General, Emiliano Banchio, que se perdía el segundo gol con un tiro desde la medialuna del área que se iba desviado. Desde el otro banco, Caloni sentía la tranquilidad por lo hecho por sus dirigidos hasta ese momento.

Pero Piamonte, acostumbrado a jugar esta clases de partido, trató de no desordenarse a pesar del gol tempranero y en la primera que tuvo en el partido facturó. Se jugaban 25 minutos de la primera parte y Belletti quedó cara a cara con Nocera. El delantero del “Albo”, con mucha tranquilidad y precisión, mandó el balón al fondo de la red para que estalle todo el público blanco.
Piamonte empataba el partido sin merecerlo, porque General había hecho mejor las cosas desde el principio. Pero el conjunto de Falappa demostraba que estaba entero y toda su mística para jugar esa clase de partidos.

Seis minutos más tarde del empate, Peiretti tuvo la chance de poner nuevamente al General en ventaja. El goleador del torneo quedó sólo dentro del área, pero su remate se fue pegado al palo izquierdo de Guido Vidal.

El primer tiempo se iba y General dejaba una mejor imagen en los primeros cuarenta y cinco minutos. Piamonte, por su parte, demostraba que estaba más vivo que nunca y dejaba en claro su oportunismo en ataque.

En el segundo tiempo se vió un partido totalmente diferente al de los primeros cuarenta y cinco minutos. Quizás las presiones en ambos conjuntos jugaron en contra y el fútbol no fue un factor sobresaliente en el campo de juego.

En el complemento se observó un partido muy trabado y disputado en la mitad de cancha, con muchos pelotazos y con escasas llegadas a los arcos.

En ese lapso de tiempo, General tuvo la ocasión más clara. Primero, Ariel Lucero, primer asistente, le anuló un gol a Marcelo Peiretti por posición adelantada cuando se jugaban ocho minutos. Acierto del juez de línea. Y luego, un minuto más tarde, nuevamente Peiretti quedó mano a mano con Guido Vidal dentro del área, pero esta vez, el arquero del albo le ganó el duelo al delantero del General.

Luego de ese momento, el partido entró en un pozo futbolístico con muchas impresiciones por parte de ambos.

Pero como toda final tiene su lapso de duda, euforia y dramatismo. El cronómetro marcaba 36 minutos de juego y el partido no era de lo mejor. Pablo Guri, delantero del General, ingresó al área a pura gambeta y cayó dentro de ella. Ezequiel Segura, árbitro del encuentro, no dudó y entendió que el delantero había simulado. Le mostró la segunda amarilla y dejó a los de Caloni con diez.

Un grueso error del juez no le dió la posibilidad de festejar a General antes de tiempo, porque Guri fue derribado claramente y Segura debió haber cobrado la pena máxima.

Euforia en el banco de suplentes, en los jugadores y en la parcialidad del Gemeral. Una euforia que terminó para bien luego de los tiros desde el punto del penal.

De esta manera, el “Albo” quedaba con un hombre más a falta de nueve minutos. Pero no tuvo el tiempo necesario ni tampoco lo supo aprovechar para llevarse el encuentro.

Piamonte si bien no perdió, y sólo cayó en dos oportunidades al comienzo de temporada, se fue con las manos vacías porque fue sorprendido en el arranque del partido y le convirtieron con su propia arma, la pelota aerea.

El General, fue más en la primera etapa y un error propio lo obligó a sufrir y a tener que esperar para festejar lo que durante el principio del año se había fijado como principal objetivo.
La hora de sufrir

Luego de los noventa minutos reglamentario de juego, llegó el turno de los tiros desde el punto del penal. Lo que para muchos es una cuestión de suerte, los arqueros no corren por esta vía, y la intuición de muchos para preveer donde va a ir dirigido el remate es una virtud rescatable en este tipo de definiciones.

El “Pato” Berardi, ex General San Martín fue el encargado de abrir la serie. Nocera se hizo grande en el arco y tapó el primer penal de la tarde.

Luego, Ladner puso en ventaja al General y cambió el primer tiro desde los doce pasos por gol. A continuación llegó el turno del emblema de Piamonte, Néstor Dell´Orto. El capitán hizo lo propio y dejó la serie empatada. Más tarde Acosta no desperdiciaría su chance. El remate del defensor del conjunto de Caloni fue a media altura sobre el palo izquierdo de Vidal. El arquero se arrojó hacia el otro costado.

La suerte ya estaba hechada. Argañaraz era el encargado de rematar para el equipo de Falappa. El volante ejecutó su penal sobre el palo izquierdo de Nocera, y nuevamente el uno ganó el duelo y comenzaba a saborear una final histórica.

Luego Sottocorno para General y Arber para Piamonte cambiaron los penales por gol y dejaban la serie 3 - 2 en favor del equipo de Caloni.

El turno de Marcelo Peiretti se hacía presente. El goleador, lleno de confianza podía sentenciar la serie y darle el campeonato a su equipo. El “Lechuga” se paró frente al balón, pero su disparo se estrelló en el palo y le abrió una luz de esperanza a los de Falappa.

Alvaro Pansa hizo lo propio y dejó la serie empatada en tres.
Era el turno de Portillo, la figura de la cancha. El volante negro y blanco no titubeó y cambió el penal por gol para el grito de campeón de un General que merecidamente se llevó este Torneo Apertura y se aseguró la psibilidad de disputar la gran final absoluta del este 2009.


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